Hoy. Hoy es ese día en el que te echo tanto a faltar. Hoy más que nunca te necesito, necesito tu apoyo, tu sonrisa, tus consejos, pero, sobre todo, necesito verte y que me digas que todo me saldrá bien. Te necesito en mi vida, abuelita, me apetece verte en la cocina haciendo esos buñuelos tan ricos que hacías, esas tortas de manteca tan deliciosas o esas tortitas de miguitas tan exquisitas. Necesito verte sentada en tu sillón, en ese sillón en el que veías la tele y comentábamos todas nuestras historias. Sin embargo, lo que más necesito es verte dormida en tu cama y que a la mañana siguiente estés ahí sin falta, ayudándonos con nuestros problemas, haciendo de Mamá y de Papá. Feliz día Elisa, feliz día allá donde estés. Te quiero mucho y nunca te olvido. Siempre estás en mi.
