lunes, 20 de junio de 2011

Un día en el campo


Recuerdo como si fuera hoy el día en el que tú y el abuelito nos llevasteis a mí y a la prima Caro a comprar el pan en Sax. Éramos muy pequeñas y estábamos en el campo, además era verano, y como de costumbre teníais que ir al pueblo a comprar el pan porque ese día no pasó el hombre con la furgoneta que siempre iba repartiendo pan y demás bollería. Cuando llegamos a la panadería la prima y yo queríamos con todas nuestras fuerzas un helado de fresa que tenía muchas bolitas de anís, y mientras vosotros os parasteis a hablar con algún conocido, nosotras nos comíamos con mucha alegría nuestro helado, pero cuando os disteis cuenta  estaba todo el coche lleno de bolitas de anís, todo el panda manchado de miles de colores que si verde, que si amarillo, que si rosa, que si azul, entre otros. Tú chillándonos por llenar todos los asientos de atrás de helado y el abuelito conduciendo hasta llegar al campo, pero es que abuelita hacía mucho calor. Ojalá pudiera volver un instante a ese día tan solo por verte por última vez y decirte cuánto te quiero.

Andrea (L). 

2 comentarios: